¿CUÁNDO ACABARÁ ESTE CALOR EXTREMO?
02-07-2025
Estamos cerrando el mes de junio más cálido desde que hay registros a buena parte de Cataluña y del resto de la península Ibérica, con un mes entero con anomalías positivas diarias de temperatura que han culminado en la primera ola de calor del año del 2025. La primera y, probablemente, una de las más intensas que viviremos este año.
Este periodo de calor tan excepcional a finales de junio tiene principalmente dos causas: en primer lugar, la presencia de un gran anticiclón que domina a nuestras latitudes y que no deja que llegue ningún cambio de tiempo destacable, y, en segundo lugar, la llegada de una masa de aire muy cálido proveniente del norte de África. La presencia de esta masa de aire en capas medias y altas de la atmósfera, junto con la gran insolación que hay en este periodo del año, es la responsable de hacer que los termómetros se hayan ensartado tanto a la península Ibérica, pero también en países de nuestro entorno como Francia o Italia.
Una ola de calor de récords
Después de unas primeras semanas de junio muy cálidas, con calor constante, los últimos días del mes han sido los de calor más desatado y han roto algunos récords. A la península Ibérica se han roto dos récords nacionales: el de Portugal, con 45,4°C a Alvega, y el de España, con 46,0°C al Granado (Huelva).
En el caso de Catalunya también se han dado algunos récords puntuales en algunas localidades, a pesar de que no se ha batido el récord de temperatura máxima en un mes de junio establecido hace pocos años. Los 43°C de Vinebre, en la Ribera de Ebre, se quedaron a pocas décimas de superar el récord, pero destacan especialmente las múltiples superaciones de los 40°C, un valor que hace pocas décadas era muy inusual y difícil de ver. Además, en el caso de Barcelona, el observatorio Fabra ha registrado cuatro de sus cinco días de junio más cálidos desde el 1914 en la última semana y el 30 de junio se convirtió como el día más cálido de un mes de junio en Barcelona con 37.9ºC.
Este calor a la atmósfera también se ha trasladado al mar, que se ha calentado y vive una auténtica ola de calor marina. La costa catalana es uno de los epicentros de esta gran anomalía térmica en el agua y esto impide que la temperatura baje durante las noches cerca de la costa, con mínimas que en el caso de Llançà quedaron por encima de los 30 °C durante el fin de semana y que no han bajado de los 25-27°C en muchos municipios costeros. El Mar Mediterráneo es actualmente la masa de agua que más se ha calentado de todo el planeta con anomalías de temperaturas desbocadas de hasta 5 °C por sobre la media. En Sa Dragonera, en las islas Baleares, se ha llegado a los 30°C y a la boya de Tarragona se han frotado los 28°C, unos valores insólitos y más propios de agosto que no de junio.
¿Cuándo bajará la temperatura?
La semana ha empezado todavía con un calor muy intenso y generalizada, una situación que todavía se repetirá de cara a martes, cuando el julio empezará todavía con temperaturas elevadas. Aun así, la llegada de un surco de aire frío en altura, acompañado de un frente, hará que martes el mercurio ya empiece a bajar al Cantábrico y que miércoles y jueves lo haga al resto del territorio, sin abandonar los valores cálidos, pero ya sin extremos. Donde más costará que baje la temperatura será a la costa, todavía con noches tórridas y bochorno intenso. No será hasta domingo que el termómetro reculará generalizadamente y la próxima semana tendremos una suavización y alivio térmico con registros por debajo de los 30°C.
Además, esta inestabilización de la atmósfera provocará que los chubascos y las tronadas tengan más combustible y puedan afectar más comarcas del interior de Cataluña y, incluso, llegar a algunos puntos del litoral y del prelitoral. Una buena noticia para aquellos afortunados que vean llover y puedan disfrutar de la refrescada que aporta siempre un buen aguacero veraniego. Eso sí, manteniendo la precaución y la prudencia, puesto que las calorades de junio han hecho que el territorio absorveixi mucha energía y tenga muy potencial para intensificar las tormentas y maximizar las granizadas, los fenómenos extremos cada vez serán más violentos.
Àlex Sancliment

Además, esta inestabilización de la atmósfera provocará que los chubascos y las tronadas tengan más combustible y puedan afectar más comarcas del interior de Cataluña y, incluso, llegar a algunos puntos del litoral y del prelitoral. Una buena noticia para aquellos afortunados que vean llover y puedan disfrutar de la refrescada que aporta siempre un buen aguacero veraniego. Eso sí, manteniendo la precaución y la prudencia, puesto que las calorades de junio han hecho que el territorio absorveixi mucha energía y tenga muy potencial para intensificar las tormentas y maximizar las granizadas, los fenómenos extremos cada vez serán más violentos.
Àlex Sancliment




